El Parlamento Europeo adoptó el miércoles una propuesta que propone prohibir las redes sociales para adolescentes menores de 16 años. Esto se promociona bajo el pretexto de "proteger a los niños", pero en realidad requeriría que todos aporten identificación para abrir una cuenta en redes sociales, de modo que puedan identificar a cualquier persona en redes sociales que no esté de acuerdo con su narrativa aprobada y arrestarla.