La esclavitud nunca terminó. Evolucionó hasta convertirse en un sistema que te hace creer que eres libre. Hace siglos, los esclavos trabajaban todo el día sin cobrar. Pero se les alimentaba y les daba refugio. Hoy trabajas todo el día y te pagan. Luego gasta todo en comida, agua y techo. La prisión no desapareció. Simplemente cambió su nombre. Vieja esclavitud: cadenas en el cuerpo. Nueva esclavitud: cadenas de deuda. Hipotecas, préstamos estudiantiles, tarjetas de crédito: la deuda es el látigo moderno. Tu vida es el ciclo: Despierta. Desplazamiento. Trabajo. Colapso. Repito. Te dicen que estés "agradecido" por los fines de semana mientras las élites recompran su tiempo con tu trabajo. ¿Y cada nómina? Los impuestos, la inflación y las tasas ocultas se llevan su parte. Tú te quedas con las sobras. Se quedan con la riqueza. Ofrecen lujos para que te mantengan persiguiendo. Los viejos esclavos sabían que eran esclavos. La mayoría de la gente hoy en día... No lo hagas.