Mi opinión sobre las opiniones del mercado embebido El dogma del mercado es para perros— atado a huesos viejos, ladrando a cambios. Ellos DEBEN MORIR hasta la tumba, gruñendo a la realidad, mientras el segador recoge el paquete que se negaba a soltarse. La fe rígida priva de hambre a los fieles; solo sobrevive el zorro flexible.