La mayoría de la gente juega a lo seguro. Los Degens no. Tomamos riesgos que no tienen sentido para nadie más. Experimentamos temprano. Exploramos ideas antes de que el resto del mundo las vea. Soñamos más grande de lo que es "posible" hoy. No se trata de un solo producto. Es una mentalidad. Una forma de moverse. Una forma de construir. Ser un Degen es ser parte de una comunidad que elige adentrarse en lo desconocido y hacerlo nuestro. Fallamos, aprendemos y seguimos construyendo, empujando más lejos, creciendo más fuertes, siempre más grandes y audaces. Degen. Sueña en grande.