Esta nueva startup respaldada por Founders Fund tuvo que ir a la guerra con un país por su nombre de dominio - antes de que siquiera se lanzara. El CEO @samdblond desglosa la batalla legal: "Poco después de adquirir el dominio, recibimos este correo de odio de la empresa de custodia que tenía el dominio, que el gobierno de Mónaco había presentado lo que se llama una disputa UDRP contra nosotros." "Hicieron todo tipo de reclamaciones de marca que resultaron ser infundadas. Obtuvimos representación legal. Este fue un proceso que duró un par de meses y que requirió todo tipo de pruebas y más, y al final ganamos el caso."