En un mundo donde todo está a punto de sobreabundarse, no necesitas poseer nada. Puedes alquilarlo (la esencia del experimento de la tasa de Haberg, si es que alguien recuerda los Radical Markets que @VitalikButerin tuiteó en 2019). No es necesario preocuparse si un activo en la cadena se ha ido a cero. En realidad, es como alquilar una casa; solo has alquilado su valor emocional por un tiempo. Cuando se acaba, ya no está.